En los últimos años, he visto cómo cada vez más comunidades se interesan en reducir su impacto ambiental y, al mismo tiempo, ahorrar en gastos comunes. La buena noticia es que hoy existen muchas herramientas y experiencias en Chile que muestran que la sostenibilidad no es un lujo, sino una oportunidad real para mejorar la vida en los edificios y condominios.
¿Qué se puede hacer desde la administración?
- Reciclaje comunitario: proyectos como los de Algramo o ReSimple ya están funcionando en edificios, ayudando a reducir residuos y motivando a los vecinos a cambiar hábitos.
- Ahorro energético: cambiar la iluminación de áreas comunes por LED con sensores puede reducir el consumo eléctrico hasta en un 80 %.
- Energía solar: cada vez más condominios están instalando paneles solares, aprovechando las leyes vigentes que incluso permiten vender excedentes al sistema eléctrico.
- Guías y asesorías: desde el Minvu hasta iniciativas privadas, ya existen manuales y capacitaciones que entregan buenas prácticas para optimizar recursos y enfrentar el alza de los gastos comunes.
- ¿Por qué apostar por lo verde?
Además de cuidar el medioambiente, estas iniciativas generan ahorros a largo plazo, mejoran la imagen de la comunidad y aumentan la plusvalía de las propiedades. Hoy, un edificio que incorpora criterios sostenibles es mucho más atractivo para futuros compradores y arrendatarios.
Como arquitecto y gestor de comunidades, estoy convencido de que la administración tiene un rol clave en este cambio. Liderar proyectos verdes no solo hace más eficiente el condominio, también crea un entorno más agradable y resiliente para todos los vecinos.El futuro de la vivienda no se trata solo de dónde vivimos, sino de cómo lo hacemos: más conscientes, más eficientes y más sostenibles.




